Centrada en tu autoconocimiento y crecimiento personal. No solo compartes lo que sientes, también recibes devoluciones que te invitan a parar, escucharte y sentir.
La terapia Gestalt no consiste solo en entender por qué te pasa algo. También prestamos atención a qué ocurre mientras te está pasando.
Porque puedes entenderte muchísimo y seguir encontrándote en el mismo sitio.
Me estás contando algo y dices: “Bueno, tampoco fue para tanto”. Pero bajas la voz. O tensas el cuello. O te ríes justo cuando algo parece tocarte.
Ahí podemos parar.
No porque yo sepa qué significa ese gesto, sino porque quizá tú tampoco habías reparado en él.
Muchas cosas empiezan a verse diferente cuando puedes darte cuenta de ellas mientras están ocurriendo.
Eres exigente y consigues cosas. Controlas y eso puede darte seguridad. Te haces cargo y, efectivamente, muchas veces las cosas salen.
No parto de que tengamos que eliminar todo eso.
Me interesa más observar cuándo lo eliges y cuándo parece que ya no puedes hacer otra cosa.
Quieres descansar y acabas haciendo algo. Quieres delegar y terminas haciéndolo tú. Necesitas ayuda y el “no hace falta, ya lo hago yo” aparece casi antes de pensarlo.
Ahí tenemos algo interesante que mirar.
Me cuentas que no quieres molestar y, un rato después, dices: “Perdona, estoy hablando muchísimo.”
Que te cuesta pedir ayuda, pero cuando te pregunto qué necesitas de mí respondes: “No sé, lo que tú veas.”
O que eres muy exigente contigo y acabas preguntándote si estás haciendo bien la terapia. Sí, también se puede.
Cuando algo de lo que te ocurre fuera aparece entre nosotras, ya no necesitamos hablar de ello en abstracto.
Podemos verlo mientras está pasando.
No todo se resuelve entendiendo un poco más.
A veces podemos parar antes de responder. Prestar atención a qué notas en el cuerpo. Decir en voz alta algo que normalmente callarías. Formular una petición. O quedarnos un momento con eso que enseguida quieres explicar, minimizar o resolver.
No hay una respuesta correcta que tengas que encontrar.
Probamos algo diferente y vemos qué aparece.
No busco que dejes de ser fuerte, responsable, independiente o exigente.
Buscamos que puedas darte cuenta de lo que haces, entender qué función tiene y tener más margen para elegir.
Poder con todo cuando quieres. Y no tener que poder con todo siempre.
La terapia Gestalt te ayuda a conectar contigo, entender lo que sientes y tomar decisiones desde la conciencia. Si algo resuena, escríbeme.
Artículos que pueden acompañarte en tu proceso.